De pura honestidad templo sagrado,
cuyo bello cimiento y gentil muro
de blanco nácar y alabastro puro
fue por divina mano fabricado.
Luis de Góngora.
De pura honestidad templo sagrado,
cuyo bello cimiento y gentil muro
de blanco nácar y alabastro puro
fue por divina mano fabricado.
Luis de Góngora.
Agua clara que en la fuente
te elevas risueña al caño
boca abierta te recibe;
cántara de cuello ancho.
Carmen Sanjuán.